Es el establecimiento de alojamiento más exclusivo
que existe actualmente en las regiones vitivinícolas
del país. Son cuatro “casitas” emplazadas
en las laderas de Apalta y a pocos metros de la bodega gravitacional
del icono de Casa Lapostolle.
Su ubicación otorga privacidad y tranquilidad, así
como también privilegiadas panorámicas del
valle de Colchagua. Esta distinguida casa de huéspedes
es una fusión de lujo, confort y hospitalidad.